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Iniciativa
Fallera en los E.E.U.U.
Tuscaloosa y antigua capital de Alabama, se encuentra en la zona
oeste de dicho estado, a cuatro horas del Golfo de Méjico. Alabama
se situa en la region sureste de los EE.UU (el «sur profundo»).
En esta villa, de unas 77.000 almas, tiene su principal campo
la Universidad de Alabama, y en ella asienta sus reales la «Embajada
Española».

Así nos llamamos
un grupo que hemos constituido los españolitos (bien «de nacimiento»,
bien «por adopción») que de este rincón perdido y dejado de la
mano de Dios hacemos nuestra casa (ya sea temporal o permanentemente).
Nuestra intención es pasarlo bien y de vez en cuando recordar
nuestras lejanas tierras a golpe de pincho de tortilla de patatas
y jamón serrano, y copas de fino y rioja.
Actualmente
esta «Embajada» se compone de 24 miembros (recientemente hemos
recibido a nuestra primera «miembro nativa») y 9 embajadores vitalicios
(que ya nos dejaron, pero que ostentan el cargo permanentemente
y que nos representan en cualquier esquina del universo a la que
lleguen). Pues resulta que entre el personal de esta «Embajada»
hay un auténtico entusiasta de la fiesta de las fallas de Valencia,
José María. Junto con Manolo, los dos cocinaron la idea de organizar
por primera vez en 1.997 unas fallas locales, por hacer algo divertido
y para sorprender a nuestros «embajadores» valencianos.
El tiempo
y el dinero, preciosos elementos que siempre escasean obligaron
a que el proyecto se limitara a la plantà y cremà de un solo ninot,
colgado mediante un palo de escoba de una canasta de baloncesto
en el patio trasero de casa. Manolo se encargó del diseño y confección
del mencionado ninot sencillamente comprando una piñata mejicana.
También estuvo al cargo de la administración técnica. José María
diseñó el cartel anunciador/conmemorativo del evento escribiendo
el título apropiado y fotocopiando un par de ilustraciones de
un viejo panfleto. Tanta simplicidad se vió compensada por el
ingenioso sistema de poleas usado para acercar la pira al ninot
y meterle fuego.
El experimento
salió bien y nos trajo a todos un nostálgico sabor a casa, por
lo que en 1.998 José María y Manolo volvieron a reunirse de nuevo
para cocinar más ideas. Se trataba de mejorar y crecer. Decidieron
esta vez hacerlo formar parte del festival internacional de la
universidad, con el ánimo de compartir nuestras ancestrales costumbres
con los lugareños y para que un mayor número de personas pudiera
disfrutar del evento. Por eso la nit del foc se adelantó al día
8 de marzo.
En este caso,
la estrategia a seguir era organizar una fiesta, algo que siempre
es buena idea y a lo que todo el mundo se apunta. Con tal excusa
se presentaba la falla y se usaba la ocasión para dar a conocer
y promover nuestra cultura localmente. El siguiente párrafo es
la versión española de un texto multilingüe que acompañando al
cartel de turno explicaba qué son y de dónde vienen las fallas:
«Las fallas de Valencia, España, es una celebración multitudinaria
y espectacular (como todas las que hacemos allí, que no hay nada
nuevo bajo el sol) que data de hace muchos siglos. El 19 de marzo
se queman las fallas celebrando el día de San José, patrono de
los carpinteros. Las fallas son representaciones escénicas hechas
de cartón y pasta de madera, para ser quemadas. Con frecuencia,
son sátiras, donde se hace uso de la ironía y el sarcasmo para
ridiculizar o criticar a personajes y hechos de relevancia social
y política».
Para su
segunda edición y en un intento de emular más fielmente el espíritu
de la fiesta, las «fallas de Tuscaloosa» habían lógicamente de
cumplir con la tradicional función de crítica social o política,
por lo que José María y Manolo exprimieron sus abusados cerebros
hasta dar con un tema candente, apropiado para ser objeto de la
sátira. La idea original fue de Manolo y luego José María le dió
forma. La falla (que de nuevo era tan sólo de un ninot, pero algo
más grande y elaborado; eso sí, siempre de materiales muy caseros
por motivos presupuestarios) fue bautizada con el nombre de: EL
MIHURA DE LA ADMINISTRACIÓN, y el siguiente texto explicaba en
varias lenguas su significado y oportunidad:
«Imitando
la idea de las fallas, hemos construido y quemaremos en breve
este colorido toro de Mihura que representa a la torera administración
de UA en su incesante esfuerzo para mejorar el bienestar de los
estudiantes. Esperando ofrecer un intento de cooperación positiva
entre los estudiantes y la administración, siempre tan preocupada
con la construcción y las fusiones, presentamos aquí el siguiente
plan que combina ambos conceptos: Todos los departamentos académicos
se fusionarán con el Departamento de Atletismo. Así, todos los
estudiantes pueden asistir a todas sus clases juntos y, al mismo
tiempo, en el recientemente expandido estadio».
El
ninot fue ideado conjuntamente por José María y Manolo, y luego
construido por el primero con la ayuda de Yässer. Manolo, Aurelio
y José Vicente ayudaron con el transporte del material.

El cartel
anunciador/explicativo/conmemorativo (esta vez en varios tamaños
y versiones, pero todavía sin colores, es decir, pura fotocopia)
fue de nuevo diseñado por José María, con supervisión lingüística
de Alfredo y la colaboración artística de Jon Ander y Aurelio.
El autor de las fotografías fue, ambos años, Manolo. Las antorchas
hawaianas (símbolo del multiculturalismo internacional y la unión
de todos los pueblos en el espíritu del festival internacional,
cuyo lema ese año era: «Todos pertenecen») fueron la contribución
de Mati y Eric. José María se encargó de la administración técnica
y las relaciones públicas (es decir, su difusión por la Red).
Para 1.999... Dios dirá, pero nosotros esperamos continuar creciendo
y trayendo cultura y alegría con las Festes de les Falles Valencianes
en "Tuscaloosa".
La «Embajada Española» en Tuscaloosa quiere agradecer a la
Junta Central Fallera el habernos dado cabida en estas páginas.

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