DIA: 15

¿Quién te dió esta voz? ¡El Océano, de donde vengo!

BENEDICTO XVI EN APARECIDA BRASIL

Son muchos los que hablan, accionan, se agitan. ¿Por qué, en definitiva, una fecundidad tan escasa? Dios está au­sente de esa actividad del hombre. Dicen que tienen los pies en la tierra y quieren solucionar la realidad. Pero si no ponen en los cimientos a Dios están fuera de la realidad. Porque Dios es realidad y crea la realidad, como manifestó ayer en Aparecida del Brasil a la Conferencia del CELAM Y DEL CARIBE.

Darse al apostolado sin llevar una vida interior intensa es gesto inútil, dispen­dio de fuerzas en el vacío, o poco menos. No son nuestras palabras las que hacen el bien, instauran o intensifican la gra­cia en las almas; sólo la gracia de Dios por sí misma puede hacer ese prodigio, y no tienen la dispensación de la gracia divina sino aquellos que, estando cerca de Dios por una vida de oración intensa, poseen la llave de su corazón. Es problema de vida o muerte.

No recuerdo el título de una obra de teatro en que aparece en las tablas un cantor. Ape­nas abre su boca, son tales los sonidos que de ella salen, que, al instante, los oyentes, como hechizados, lo dejan todo para seguirle. Irían tras él hasta el fin del mundo. Alguien le pregunta: ¿Quién te dio esa voz? - El Océano, responde, el Océano, de donde vengo. Había recorri­do sus playas largo tiempo, reflexionando, contemplando, orando rivalizando, cuando podía, con el ruido de las olas.

De ese contacto con el Océano, de esas reflexiones profundas como el mar, de ese ejercicio incansable, le vino su poder... ¿Quién dará a mi palabra ese poder conquistador? Más que nada y sobre todo, el contacto con Dios, Océano sin límites... La vida interior es el alma de todo.

ESA ES LA FUENTE Y PROCEDER DE BENEDICTO XVI

Tiene razón Navarro-Valls  cuando dice que el secreto comunicativo de Benedicto XVI está en que más que transmitir un saber, aspìra a llegar más allá, aspira a  mover a las personas hacia una determinada dirección, que consigue. Como comunicador, se identifica con la transmisión de una verdad, que es el lema de su escudo, “cooperadores de la Verdad”, verdad, captada previamente, tras larga preparación, para producir un efecto en quienes la reciben y vivida día a día por él. Éste es, en modo altísimo, el estilo comunicador de Benedicto XVI, el estilo típico del maestro: lo que le interesa de la verdad no es jugar con ella, ni procurar abreviar por no molestar, omitiendo ideas necesarias para que sea operativa en quien la recibe. Si un cirujano en el quirófano, para realizar en tiempo marcado una operación quirúrgica complicada, para no cansar ni cansarse para no perder clientes, deja de dedicarle el tiempo necesario, puede terminar en desastre. Cuando a San Pio de Pietrelcina le vigilaban sus pesquidores lo que duraban sus misas, contestó que en el Calvario no había relojes.

COMUNICACION PEDAGOGICA

Su comunicación es una comunicación pedagógica. Ese estilo de comunicación nos gustaría poseer a todos, pero es muy difícil tener. Exige conocer profundamente lo que se trasmite, y el camino intelectual que lleva hasta la conquista de esa idea. Así se puede transmitir la idea, la verdad, como una cosa a la que se llega después de un proceso, de un camino, y que explica y señala. Benedicto XVI conoce muy bien cómo piensan las personas que reciben su comunicación. Por eso intuitivamente lo ha comprendido toda la gente que acude multiplicada a las audiencias de los miércoles o al Ángelus de los domingos, lo que ya era difícil, después de que Juan Pablo II le dejara el listón tan alto.

LA DOCTRINA QUE HAY QUE COMUNICAR Y POR LOS QUE LA RECIBEN

Hay que superar dificultades nacidas de la propia materia que hay que transmitir, y de la forma de pensar de quienes reciben el mensaje para el que ciertas verdades resultan extrañas, cuando en otros tiempos esas mismas verdades eran evidentes. El estilo de Benedicto XVI explicativo, interpretativo, tremendamente coherente y lógico, sin saltos, desemboca en la apertura al diálogo.

Aunque el Papa dice cosas que son verdades absolutas, las dice de modo tal que abre la puerta al diálogo ulterior sobre esas verdades absolutas porque tiene mucha confianza en la razón humana, la propia y la ajena, porque cree que una persona está abierta a recibir la verdad, y que toda la vida de una persona no tiene más sentido que el de descubrir la verdad en todos los niveles.

LOS PERIODISTAS EXTRANJEROS

Así lo ha aparecido en gran parte de la prensa extranjera, sobre todo a nivel intelectual.

Ahora se impone la pregunta: ¿Pero eso es ser actual? Y la respuesta: Actual no es sólo algo que se identifique con los parámetros de moda, sino que también es actual lo que hoy es necesario. Y esta riqueza conceptual, esta "pastoral de la inteligencia" que con tenacidad, con claridad, con constancia Benedicto XVI está haciendo desde el inicio de su pontificado es exactamente lo que hoy hace falta. La opinión pública, que es honesta, lo ve así, lo ve con enorme respeto y enorme atención, se da cuenta de la riqueza conceptual con la que este pontificado está realizando su ministerio y lo sigue con la atención que le es debida.

GRACIAS A DIOS Y A SU MADRE

Gracias por este papa cuya enorme preparación ha sido enriquecida por su ósmosis con Juan Pablo II, que a la vez consiguió realizar la enorme tarea de reconstruir la verdad en la Iglesia. Oremos por él. Lo encomendamos a la Virgen Aparecida, como Madre, Trono de la Sabiduría.

JESUS MARTI BALLESTER