DIA: 3

ORACION

El Dante viendo a Bea­triz con los ojos fijos ante la imagen gloriosa de María, cantaba: "El amor que la precede, hiela los corazones vulgares y arranca los malos brotes del corazón. Todo el que se detenga a contemplarla, se convertirá en una noble criatura o morirá a sus pies." Mis ojos, Madre, no dejan de mirarte, no se cansan de mirarte, con el ardiente deseo de que hieles la vulgaridad de mi corazón, la frialdad de mis afectos y de que arranques todos los malos brotes y de que conviertas en una criatura noble. Tu, María, Hija de un designio eterno, eres el epítome de todas las perfecciones. Y como cantaba Gabriel y Galán:

“Corazón que ante tu planta

No adora grandeza tanta

garganta que no te canta,

¿Dónde algo bello verán?

¿Por quién hizo Dios las flores 

Si no las hizo por ti?

Mi corazón quiero entregarte, Madre de mi corazón, como un ramillete florido, de las flores más exquisitas del jardín de las virtudes de todos los santos juntos, pero, ¡ay! No las encuentro, si tu, divina jardinera, no las siembras con tu amor de Madre! En tus manos pongo esta tierra, ternísima jardinera. Así sea.

JESUS MARTI BALLESTER