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BAUTISMO DE JESUS. CICLO A 13 de enero de 2008 ACREDITADO POR EL PADRE COMO "SU HIJO
AMADO" Y EMPUJADO POR EL ESPIRITU SANTO, JESUS INAUGURA SU MISION. JESUS COMIENZA SU REVOLUCION, NO TERRENA, SINO
TRASCENDENTE Autor: Jesus Marti Ballester |
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1.
Jesús se despidió de su madre, que ya venía dándose cuenta, ¡qué no intuyen
las madres, y aquella Madre!, de que el corazón de su Hijo vivía ya lejos. Y
desde Nazaret, en Galilea, se fue a Judea, para ser bautizado por Juan en el
Jordán. Y poniéndose en la cola con los pecadores, entra en el río limpio de
pecado personal y cargado con los pecados de todo el mundo, "hecho
pecado por nosotros el que no conoció pecado" (2 Cor 5,21). Como el
Cordero, comienza a purificar y a lavar las iniquidades de la humanidad, ya
esposa suya, aunque, necesitada de su unción. 2.
"Mirad a mi siervo a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre
El he puesto mi espíritu", nos había anticipado Isaías 42,1. Y San Mateo
nos relata que "Apenas salió del agua; vio rasgarse el cielo y al
Espíritu bajar sobre él como una paloma. Y se oyó una voz del cielo que
decía: "Este es mi Hijo amado, mi predilecto" Mateo 3,13. Mateo
destaca un elemento geográfico interesante: Cristo, para ser bautizado por
Juan, vino desde Nazaret de Galilea, hasta el Jordán, en Judea. Nos narra la
teofanía en el momento de «salir del agua», en lo que coinciden los tres
sinópticos. Marcos, a diferencia de Mateo, que dirige la voz a todos los
presentes, dirige la voz del cielo directamente a Cristo: «Tú eres el Hijo
mío...» Los tres evangelistas utilizan la forma que en él «me complací», en
aoristo griego o en estático semita, que se puede traducir en tiempo
presente: "en ti me estoy complaciendo siempre". Mateo como Marcos,
elevan la categoría de siervo, con que lo califica Isaías, a la de Hijo amado
y predilecto. Son dos textos de las lecturas de hoy, luminosamente paralelos
y coincidentes: 1 "Sobre El he puesto mi Espíritu" dice Isaías. 2
"El Espíritu bajaba como una paloma y se posaba sobre El", nos
relata San Mateo. Para Isaías Jesús es: "Mi elegido, a quien
prefiero". Para Mateo Jesús es "El amado, mi predilecto". Se
da pues un progreso de Revelación en el Evangelio: El Padre REVELA AL HIJO, Y
EL AMOR CON QUE LE HA ELEGIDO. Es una revelación impresionante. Dios muestra
su predilección por este hombre discreto e inadvertido, uno de tantos en la
cola. Jesús, viene a su vez, a revelar el amor del Padre. 3.
El Siervo de Yahvé viene a realizar la misión trascendental de renovar la
alianza de Dios con Israel, repatriar a los exiliados y establecer el
espíritu de la verdad en todas las naciones paganas. Para expresarlo, Isaías
se sirve de los términos propios del acto de la creación: "Yo te he
formado y te he hecho", dice el Señor del Siervo de Yahvé, según la
lectura de Isaías. En
el Génesis, en efecto, cuando Dios se dispone a crear al hombre, dice:
"Hagamos al hombre" (1,26). Estamos pues ante la creación del
hombre nuevo, del primer hombre con el corazón de Dios. Si ahora es creado un
hombre nuevo, es que ahora está comenzando un Mundo Nuevo, una creación
Nueva, un Orden Nuevo, una alianza nueva, que será sellada con la Sangre
derramada en la Cruz. El Bautismo en el Jordán está anunciando un Bautismo de
sangre. Y como en la Creación el Espíritu se cernía sobre las aguas (Gn 1,2),
en la nueva creación que está comenzando hoy, se posa sobre Jesús, sumergido
en las aguas del Jordán, el mismo Espíritu. Jesús se humilla y es ensalzado,
porque Dios eleva al humilde y abate al soberbio. Desde
hoy, todo será nuevo, desde la humillación: Los ciegos abrirán sus ojos a la
luz de la revelación del Padre, que les irá descubriendo Jesús. El amado
Hijo, nos revelará a sus hermanos, que somos hijos del Padre por adopción,
"amados en El" y herederos por El. 4.
Jesús, como Rey, en contraste con los reyes de su tiempo, implantará el
derecho y la justicia, según Dios y no según los hombres, trascendiendo todos
los conceptos modernos legalistas. Santificará y justificará, no con las
normas y principios jurídicos y sociológicos, sino a través de una actividad
salvífica a todos los niveles. Su actuación no seguirá los esquemas de los
poderes temporales, pues “Su reino no es de este mundo”. Tampoco actuará con
métodos militares, dominados por la justicia y tantas veces por despotismo,
sino por misericordia y amor; “porque no nos trata como merecen nuestros
pecados, ni nos juzga según nuestras culpas, ni lanzará gritos en medio de
las plazas, tratando de afirmar su poder. Enseñará
lo mismo como Sacerdote, que como rey implantará. Como Profeta será la voz
del Padre ante todos los pueblos. Por eso Juan confiesa: "Yo os bautizo
con agua. El os bautizará con Espíritu Santo y fuego", que es juicio
salvador y transformante. Fuego purificador, que quema el pecado y transforma
a los hombres en Dios, pasando por la muerte del viejo Adán, restituyéndole
la gracias perdida. 5.
Ahora ha definido el sentido de su reino: transformar a los hombres desde
dentro, a partir de su interioridad. Viene a salvar a cada hombre, reavivando
la mecha a punto de extinguirse, haciendo la revolución verdadera querida por
Dios, por la acción dinámica del Espíritu que vive en él, con mansedumbre y
humildad, reformando a las personas, una a una, llegando a lo más íntimo de
su ser, haciéndolos hijos, cada vez más plenos, del Padre. Esa es la
revolución que Jesús va a comenzar con el Espíritu, la revolución de la
santidad, que comienza por sacar a los presos de la cárcel de sus pecados
para crear hombres interiores, adoradores de Dios en espíritu y verdad (Jn
4,24). Creando una caña nueva donde hay una resquebrajada, no aplastando,
sino sanando y curando. Dedicando una atención singular a las personas, una a
una, en el brocal del pozo de Jacob, o entregado a la formación de sus
primeros discípulos, o en la conversación nocturna con Nicodemo. Así
actuará Dios por Jesús, por sus sacramentos, por la Iglesia como comunidad
salvífica, intercesora y mediadora universal. Ese es el sentido del bautismo
de la Iglesia, que nos hace hijos de Dios. Por
eso pudo decir Pedro: "Cuando Juan predicaba el bautismo, Jesús de
Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, pasó haciendo el
bien" Hechos 10,34. "Todo lo ha hecho bien" (Mt 7,37). 6.
"Soy yo el que necesito que Tú me bautices" confiesa Juan. -
"Debemos cumplir lo que Dios quiere", responde Jesús. Su obsesión
es hacer la voluntad del Padre. Como debe ser el programa de todo cristiano.
Jesús entró en el Jordán, como el Siervo de Yahvé personalizando a todo el
pueblo de Dios. Para entrar en la tierra prometida, el pueblo de Israel entró
en el Jordán y lo atravesó y Jesús entra en el Jordán a la cabeza de su
pueblo nuevo, para llevarlo a la tierra nueva, que mana leche y miel. Entró
Jesús en el río. Y porque se sumergió en el río de nuestra vida, el Padre
dijo que le amaba, porque cumplía su voluntad. Jesús entró en el río para
hacer un río nuevo en un mundo nuevo con hombres nuevos, nacidos de las aguas
nuevas del bautismo nuevo en el Espíritu Santo. Por eso… 7.
"Apenas se bautizó Jesús, se abrió el cielo, descendió el Espíritu sobre
Jesús, como una paloma y se posó sobre él. Y el Padre proclamó que es su Hijo
Amado". El Bautismo de Jesús culminó con una teofanía, en un momento
imponente y trascendente en el que se manifestó la Familia Trinitaria
presente y actuante. El Padre y el Espíritu Santo presentan las credenciales
de Jesús ante Israel y ante el mundo. 8.
Jesús "ha inaugurado su misión de Siervo Doliente. Se mezcla con los
pecadores; es ya el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo; y acepta
el bautismo de muerte para la remisión de los pecados por amor. Así mana de
El el Espíritu para toda la humanidad. Se abren los cielos, que el pecado de
Adán había cerrado. Y el cristiano se incorpora sacramentalmente a Cristo por
el bautismo, que anticipa su muerte y su resurrección. Nuestro deber es
entrar en el misterio de humillación y de arrepentimiento, descender al agua
con Jesús para subir con El, renacer del agua y del Espíritu en hijos amados
del Padre y vivir una vida nueva", nos recuerda el Catecismo de la
Iglesia Católica, (CIC). 9.
Vida nueva que el mismo Cristo alimenta y robustece con su Pan con su Vino, sacramento para la vida del mundo.
"La voz del Señor que se oye sobre las aguas torrenciales, es potente y
magnífica y descorteza las selvas", cantamos con el salmo 28, destruye
las cortezas de las selvas de nuestros pecados, para que le recibamos con
santidad y justicia. 11.
No es fácil escuchar estas palabras en un mundo lleno de voces que gritan:
«No eres atractivo. Eres repulsivo; no vales para nada; no eres nada, a menos
que lo demuestres. Es la trampa de la autoinfravaloración y el autodesprecio.
Ahí se enraíza la búsqueda ambiciosa del éxito aparatoso y exterior, de la
popularidad, de la ambición del poder y del mando. Todo son soluciones
atractivas e indispensables para demostrar que alguien es importante. Y
encima, nos lo creemos, mientras la cara sombría de nuestra persona nos
repite: «No soy bueno. Merezco que me excluyan, que me olviden, que me
rechacen y me abandonen». Aparentemente creemos que el hombre está más
tentado por la arrogancia que por el autodesprecio, pero no es así; porque
menosprecio de sí, no es otra cosa, que arrogancia; no hay complejo de inferioridad,
sino de superioridad frustrada; de ahí nace la ambición de subirse al
pedestal, y de ponernos calzas en los zapatos, tratando de impedir que nos
vean como nos vemos nosotros por dentro. Y caminar con sentimientos de
nulidad a cuestas y no sentirse aceptado, es una forma de arrogancia y de
soberbia, que son los mayores enemigos de la vida espiritual, porque
contradicen la voz sagrada que nos llama "el amado". Porque ser
amado expresa la verdad más profunda de nuestra existencia. 12.
El que no se siente amado, siempre va buscando algo o a alguien que le
convenza de su condición de amado. Y todo porque no sabemos escuchar la voz
que nos habla desde lo más hondo de nuestro ser, y nos dice: «Tú eres mi
amado, en ti me complazco», que escuchó Jesús en el Jordán, mientras otras
voces más poderosas nos dicen: Demuestra que eres algo, que vales la pena;
haz algo importante, espectacular, llamativo, poderoso. Sube más arriba,
escala peldaños». Y silenciamos la voz suave y amorosa, que nos habla
calladamente en la soledad de nuestro corazón. Esa voz suave nos ha llegado
por muchos caminos: por nuestros padres, amigos y maestros, por las personas
con las que nos hemos encontrado, que en diferentes tonos, estaban en la
misma onda. Muchas personas nos han cuidado con ternura y amor. Se nos ha
enseñado y educado con mucha paciencia y perseverancia. Se nos ha animado a
seguir adelante en medio de las dificultades, y cuando hemos fallado, se nos
ha insistido con amor a intentarlo otra vez. Sin embargo la verdad es que,
aunque nos hayan premiado y alabado por nuestros éxitos, nada ha podido
convencernos de que somos amados. ¿Qué significa ese esperar ansioso de que
alguna persona, o cosa, venga a arrullarnos con ese sentimiento? Ese es el
camino que nos conduce al agotamiento espiritual, y a sentirnos interiormente
amargados y destrozados; el camino que conduce a la meta de la muerte
espiritual. 13.
También es verdad que hemos tenido que soportar zancadillas; que nos han
puesto palos en las ruedas de nuestro progreso; que no todos los maestros o
directores, nos han tratado bien; que algunos nos han humillado durante
largos años; que hemos sufrido postergaciones y hemos sido víctimas de las
envidias y rencores; que nos han escupido como el sapo escupió su baba
venenosa a la luciérnaga que brillaba por la noche con su pequeño farolillo
que ponía una chispa de luz en la oscuridad; que aquellos que nos debían
haber ayudado, han pretendido lanzarnos al precipicio; que los que nos debían
gratitud, nos traicionaron o nos olvidaron. ¿Dónde quedaba entonces la
palabra "tú eres mi amado? Dicen
que todo va bien cuando
nada sale mal. Así
lo hacen los gentiles: ¿qué tal? Todo viento en popa. Estupendamente.
De categoría Dios
me bendice. Su Providencia me
guía y salud, negocios, amigos, todo a
pedir de boca. A
este hilo, ¡qué mala Providencia tuvo el
Padre con Jesús! porque
¡mira que tuvo una suerte el
pobre! ¡ todo le salía mal! Su
nacimiento, su vida y su
terribilísima muerte. Dicen
que todo va bien... ¿y el grano que muere? ¿y la fruta que se pudre? y el
corazón torturado? ¿y los mártires? ¿y los santos? ¿les fue bien o les fue mal? Si
quieres ganar la vida has de
perderla del todo. Pero
dejar la vida es un mal a
la luz de este hemisferio: entonces
¿ salir bien, salir mal? aclaradme
este misterio. Enfila
tu mirada al Calvario. Hallarás
desvelado el misterio. 14.
Sé perfectamente que estoy utilizando una argucia poética por la licencia que
nos da la Carta Ad Pisones de Horacio. "Pictoribus atque poëtis / quidlibet
audendi / semper fuit aequa potestas"; porque ese misterio no se puede
aclarar, o dejaría de ser misterio. Si ni Jesús se lo aclaró a los discípulos
de Emaús. Y el mismo Isaías pone en duda la credibilidad que prestarán a sus
cuatro Cánticos del siervo de Yahve, del 42 al 53, los que los lean, aunque
sean reyes: "¿Quién creerá lo que oimos decir?" (Is 53,1), ¿cómo
vamos a osar descifrarlo los soldados de a pie? Lo único que sabemos, y no es
poco, es que el amor crucifica, destroza, y convierte a un hombre en un
guiñapo. Es preciso leer los textos que he citado. Si Dios es Amor, si él me
ama, y no lo puedo dudar, es necesario que este misterio algún día sea
revelado. Isaías ya nos da una pista: "Plugo a Dios destrozarle con
sufrimientos. Si él ofrece su vida en expiación, verá descendencia,
prolongará sus días y cumplirá la voluntad de Dios. Justificará a muchos y le
daré multitudes por herencia". 14.
Yo se que los pensamientos de los hombres de nuestra sociedad, no logran
entender ni de lejos esta concepción nueva del amor; pero no hay otra y por
eso urge la necesidad de una nueva evangelización, dejando el lastre de la
que hemos heredado y de la que aún estamos viviendo. Para la mayoría, uno es
el Cristo de los evangelios y de la Pasión y otro el de la imaginación
personal y de la Pascua romántica y de fantasía. 16.
Hay un cuento sufita, que, aunque es incompleto, ilustra el amor de Dios a
cada hijo suyo. Digo que es incompleto, porque en él sólo cuenta la amistad,
sin llegar a la muerte de cruz. Los sufitas son musulmanes: Malik, era un
buen religioso mahometano, muy preocupado por la conducta libertina de un
joven vecino, cuya conducta era intolerable. Un día, Malik le pidió que
cambiara de conducta. El joven contestó que él era un favorito del Sultán y,
podía vivir como a él se le antojara. Malik le dijo. «Yo, personalmente, me
quejaré al Sultán.- «Será inútil, porque el Sultán jamás cambiará su opinión
sobre mi».-Entonces le hablaré de ti al Sumo Creador». Y el joven disoluto
contestó: «El Sumo Creador», es demasiado misericordioso como para
reprocharme nada». Por
fin. la conducta del joven originó la repulsa
general. Y Malik decidió volver a reprenderle. Cuando se dirigía a la casa
del joven, oyó una voz que le decía: «No toques a mi amigo. Está bajo mi
protección». Malik, sufrió una enorme confusión y, en presencia del joven, no
supo qué decirle. El joven le preguntó: "¿A qué has venido?". Malik
respondió: «Venía a reprenderte, pero cuando estaba llegando, oí una Voz que
me dijo: No toques a ese joven está bajo mi protección». El rostro del
disoluto joven se transformó. "¿De veras me llamó amigo suyo?". Pasaron
los años, y Malik se encontró con aquel joven en La Meca. Y le confió: Las
palabras de la Voz me impresionaron tanto que renuncié a todos mis bienes y
me he convertido en un mendigo errante. «Ahora he venido aquí en busca de mi
Amigo», le dijo a Malik. Y, dicho esto, murió. 17.
Jesús acaba de inaugurar su misión de Siervo Doliente. Se deja contar entre
los pecadores; es ya el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo; y
acepta el bautismo de muerte para la remisión de los pecados por amor.
Siempre que oigamos con gran atención la voz que nos llama «que somos, no
sólo sus amigos, sino sus amados», descubriremos interiormente el deseo de
escucharla intensamente y para siempre, como si hubiéramos encontrado un pozo
en pleno desierto. 18.
Si empiezo a excavar en la arena del desierto, comenzaré a ver que de la
arena seca y árida brota una brizna de agua. Debo seguir excavando porque
tengo la seguridad de que ese hilito de agua nace en un enorme acuífero, que
se oculta bajo la superficie del desierto de mi vida. No nos convirtamos en
víctimas de un mundo manipulador, ni nos dejemos atrapar por ningún tipo de
adicción. "Soy su Amado y por eso se ha entregado a la muerte cruel por
mí". Somos su amado, como Jesús lo es del Padre, que también es nuestro
Padre, y al morir en la cruz, se entregó filialmente en sus Manos: "Padre,
en tus manos encomiendo mi espíritu". ¿No ha
sido el mismo Espíritu el que ha inspirado a San Pablo "que nos eligió
en El, antes de la creación del mundo, para que fuésemos santos e
irreprochables en su presencia, por amor. Y nos predestinó a ser sus hijos
adoptivos por Jesucristo, porque él lo quiso; para alabanza de la gloria de
su gracia, de la que nos colmó en el Amado"?
Efesios 1,3. JESUS
MARTI BALLESTER |
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Jesus Marti Ballester |
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Pedro Sergio Antonio Donoso Brant |