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DOMINGO XXVI DEL TIEMPO
ORDINARIO CICLO C DOMINGO 30 de septiembre
de 2007 NECESIDAD DE LA
SOLIDARIDAD HUMANA Autor: Jesus Marti
Ballester |
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1. Tiempos los que vivimos de guerra de terror, por tierra,
mar y aire, llamada ya cuarta guerra
mundial en que se ve actual y apropiada la lectura de las Lamentaciones de
Jeremías: “¡Qué solitaria está la ciudad populosa! Se ha quedado viuda la
primera de las naciones; la princesa de las provincias, en trabajos forzados.
Pasa la noche llorando, le corren las lágrimas por las mejillas. Los que
perseguían a Judá le dieron alcance y la cercaron. Los caminos de Sión están
de luto, sus puertas están en ruinas, gimen sus sacerdotes, sus doncellas
están desoladas, y ella misma llena de amargura. Sus enemigos la han vencido,
han triunfado sus adversarios. La ciudad de Sión ha perdido toda su
hermosura; sus nobles, como ciervos que no encuentran pasto, caminaban
desfallecidos, empujados por la espalda. Jerusalén recuerda los días tristes
y turbulentos, cuando caía su pueblo en manos enemigas y al verla, sus
enemigos se reían de su desgracia. Los que antes honraban a Jerusalén, la
desprecian viéndola desnuda, y ella entre gemidos se vuelve de espaldas.
Lleva su impureza en la falda, sin pensar en el futuro. ¡Qué caída tan
terrible! no hay quien la consuele. --Mira, Señor, mi aflicción y el triunfo
de mi enemigo --. El enemigo ha echado mano a todos sus tesoros. Todo el
pueblo, entre gemidos, anda buscando pan; ofrecían sus tesoros para comer y
recobrar las fuerzas. --Mira, Señor, fíjate cómo estoy envilecida. -Vosotros,
los que pasáis por el camino, mirad, fijaos: ¿Hay dolor como mi dolor? ¡Cómo
me han maltratado! -- Desde el cielo han lanzado un fuego que se me ha metido
en los huesos; han tendido una red a mis pasos y me han hecho retroceder, me
han dejado consternada y sufriendo todo el día. --Por eso estoy llorando, mis
ojos se deshacen en agua; no tengo cerca quien me consuele, quien me reanime;
mis hijos están consternados ante la victoria del enemigo--. - Sión extiende
las manos, pero nadie la consuela. Pueblos todos, escuchad y mirad mis
heridas.» Mis sacerdotes y ancianos murieron en la ciudad, mientras buscaban
alimento para recobrar las fuerzas.» Mira, Señor, mis angustias y la amargura
de mis entrañas; se me revuelve dentro el corazón de tanta amargura; en la
calle me deja sin hijos la espada; en casa, la muerte. 2. ORACION ANTE LA GUERRA Cuando los
Apóstoles le dijeron a Jesús: "Enséñanos a orar ": "Así oraréis":
"Padre Nuestro que estás en el cielo". Aceptando amorosamente su
mandato salvador, decimos confiadamente: Padre nuestro, que ves lo que nos
está ocurriendo, que conoces nuestra ceguera y te duele, que nos has
concedido el gran regalo de nuestra libertad con la cual podemos pisotear tus
leyes haciendo nuestra voluntad y no la tuya, y la toleras porque nos amas;
reconocemos que hemos pecado, confesamos que nos lo tenemos merecido, porque
nuestra civilización, se ha tornado ciega y no te quiere reconocer como su
Creador y Señor, pero propio de ti es perdonar porque nos amas, concédenos la
paz que el mundo necesita, que necesitamos, que deseamos, pero que retardamos
por no aceptar con generosidad tu Reino, por la mirada suplicante de María,
la Madre de tu Hijo y Madre de todos, por los méritos de todas las almas
santas que te ven y te glorifican en el cielo, por la oración de todos los
fieles que te sirven en el mundo, danos la paz, en esta hora crucial y
dramática, líbranos del mal de la guerra por las llagas de tu Hijo Jesús,
Salvador y Hermano nuestro. Concede la paz del cielo a las víctimas inocentes
sepultadas y consuela a todos los afligidos y abatidos por todas las catástrofes, provocadas por los pecados de
nuestra sociedad e ilumina con la luz de tu Espíritu Santo a los gobernantes
para que te reconozcan como Soberano de todo y puedan así acertar en sus
decisiones. Amén. 3. Ven Espíritu, Señor y Creador de vida. Tú eres la
vida y creas la vida. Toda vida. La vida vegetal, la animal, la racional, angélica
y humana, y la Vida eterna. Tú, por la Sangre de Jesucristo, nos haces
capaces a los hombres, de vivir la misma Vida tuya, la que posees con el
Padre y el Hijo Unigénito de Dios. Tú nos has dado a los hombres la capacidad
de crear vidas. El mal espíritu pelea contigo para arrebatarnos la vida y la
Vida, aborto, guerras, eutanasia. Y sugiere a los hombres que maten vidas,
que destruyan lo que la misma inteligencia humana ha creado. Si desde el
comienzo de la creación el hombre siempre hubiera creado y nunca hubiera
destruido, hoy nos asombraría lo que los hombres habrían logrado con la
fuerza creadora tuya. Si, aún destruyendo tanto, pues el mundo ha sido la
tela de Penélope, tejida y constantemente destejida, por tantas guerras y
tanto odio, contemplamos tantas maravillas, ¡que grandeza de mundo gozaríamos
hoy los humanos! Ante las Torres Gemelas ayer, ante la estación de
Atocha y del Pozo del Tío Raimundo poco después y ante la escuela de
Chechenia, ya convertidas en polvo y chatarra, ante los muertos inocentes en
Afganistán, ante el peligro de los gobernantes relativistas y sólo
preocupados por su sillón de mando, me horrorizo y te pido, Espíritu Creador,
que toda la humanidad se convierta en creadora de riqueza y de belleza,
construya la paz con el corazón y descubra nuevos mundos de felicidad y de
paz, de prosperidad y de gozo, de gracia y de Vida divina, con tu soplo
creador. Amén. 4. Vengamos
ahora a los textos de la homilía: "Os acostáis en lechos de marfil,
tumbados sobre las camas, coméis los carneros del rebaño y las terneras del
establo, os ungís con los mejores perfumes, y no os doléis de los desastres
de José" Amos 6,1; es decir, que a sus orgías dionisíacas y lascivas
unen el abandono del pueblo de José. Amós denuncia a los poderosos, ciegos
que no se dan cuenta de que conducen a su país a la catástrofe, malos
pastores que explotan a su rebaño, sólo pensando en derrochar. ¿Habla el
profeta de otra época o está anticipando nuestra historia? 5. "Había un hombre rico que se vestía de púrpura
y banqueteaba espléndidamente" Lucas 16,19. Jesús no da nombre al rico,
o mejor, su nombre es "rico", lo que posee. En realidad este hombre
no existe. Carles Slim es el hombre más rico del mundo, según la revista
Fortune 2007, con 59.000 millones de dólares. El peligro de la excesiva
riqueza es que deshumaniza. Ellos ambicionan tener cada día más y más y están
ciegos y se les endurece el corazón y no ven que hay pobrezas que cada día
soportan tener menos, y menos, y menos... Hay personas empobrecidas porque
hay personas enriquecidas, indiferentes ante los dramas humanos. A nivel
mundial el rico epulón y el pobre Lázaro, son los dos hemisferios: el
hemisferio norte, Europa occidental, América, Japón y el pobre Lázaro, el hemisferio sur. Dos
personajes, dos mundos: el primer mundo y el «tercer mundo». Dos mundos de
tamaño desigual: el que llamamos «tercer mundo» representa «dos tercios del
mundo». En todas las sociedades llamadas «del bienestar» algunas personas del
espectáculo, del deporte, del sector financiero, de la industria, del
comercio, cuentan sus ingresos y sus contratos de trabajo en miles de
millones de euros, y todo esto ante la mirada de millones de personas que no
saben cómo llegar con su escuálido sueldo o subsidio de paro a pagar el
alquiler, las medicinas, los estudios de sus hijos. La cosa más odiosa, en la parábola, es la ostentación
del rico, el alarde de su riqueza sin consideración al pobre. Su lujo en la
comida y la ropa: el rico celebraba opíparos banquetes y vestía de púrpura y
lino, en aquel tiempo, tejidos de rey. El contraste se da entre quien
revienta de comida y quien muere de hambre, y entre quien cambia de ropa a
diario y quien no tiene un harapo que ponerse. Aquí, en un desfile de modas,
se puede presentar un vestido hecho de
láminas de oro de mil millones de dólares. Los desfiles de moda son
representaciones escénicas de la parábola del rico epulón. El peligro y el
contrasentido para quien se considere cristiano, es la despreocupación, el no
querer enterarse de la existencia de tantos “lázaros” que necesitan una mano
tendida, un plato de comida, un vestido digno, una casa decente. ¿A quién
dejo a mi puerta sin quererlo ver? El que sólo tiene la ambición de codiciar el dinero,
es poseído, vivido por las riquezas. A su lado no ve al " mendigo
llamado Lázaro, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban
de la mesa del rico, pero nadie se lo daba". Este pobre podría haber
roto el caparazón egoísta del rico, si hubiera conseguido la comunicación de
bienes. El rico no compartió, y ahora ya no se puede hacer nada. El rico, con
su actitud, abre un abismo que se prolonga después de la muerte. Ahora se
encuentra caído en ese abismo inmenso, donde no puede ni vivir, ni ver, ni
respirar. Lázaro ha caído en un seno compasivo y misericordioso donde es
consolado. 6. En Amós hay una amenaza: "Por eso irán al
destierro. Se acabó la orgía de los disolutos". 7. En Lucas, la amenaza se ha cumplido: El rico va al
infierno: "El Señor hace justicia a los oprimidos, da pan a los hambrientos...
y trastorna el camino de los malvados" Salmo 145. 8. La suerte final del rico y la de Lázaro son
opuestas: Lázaro está en el seno de Abraham, donde se cumplen las promesas.
El rico está en el infierno, en medio de los tormentos. Encerrado en su interés,
riqueza, codicia y ambición, cuando ha llegado a la luz de Dios, que es don
de amor, se ha visto vacío, condenado, frustrado y fracasado. 9. El final de un hombre que había elegido una forma
de existencia contraria al misterio de Dios y de la vida, es la condenación.
Se ha quedado sin la gracia de Dios que salva: "Hijo, le contestó
Abraham, recuerda que recibiste tus bienes en vida". Su egoísmo había
cerrado la puerta a Dios en el hermano Lázaro. Encerrado en sí mismo y en el
disfrute de sus riquezas, era incapaz de salir al encuentro de amor hacia los
otros. Ni siquiera había visto a Lázaro echado en su portal, cubierto de
llagas y hambriento. 10. El rico no ha recibido la vida como un don, sino
como algo propio, y por eso no ha ofrecido su ayuda al pobre enfermo y
hambriento, que estaba allí, a su puerta. El rico no le ha robado nada a
Lázaro, pero no ha compartido con él lo que creía que era suyo propio.
Lázaro, por el contrario, se salva, no porque era pobre y desgraciado, eso le
ayudó, sino porque estaba abierto a Dios y había aceptado la fuerza de su
amor y de su gracia. "Los ángeles lo llevaron al seno de Abraham".
Los ángeles, los signos del amor de Dios, de su palabra y de sus influencias
e inspiraciones buenas en nuestra vida. 11. La riqueza en sí misma no es pecado. El pecado
está en lo que permite que los hombres mueran sin ser socorridos por sus
propios hermanos. En la insolidaridad entre los hombres que consiente que
unos derrochen, mientras otros se consumen de hambre y de miseria. No tienen
sentimientos. El egoísmo, la avaricia, el orgullo, la vanidad mayúscula que
permite que haya tan oceánica diferencia entre fortunas incontables y
ostentaciones insoportables, a costa de mafias, fraudes, de corrupción, de
crímenes y de sangre, mientras mil millones de personas humanas, hijos
también de Dios, y más queridos por más desgraciados, se están muriendo de
hambre porque no cuentan más que con un dólar para pasar un día, el que
cuenta con él. Uno siente vergüenza, dolor y una tristeza infinita cuando
contempla esta inmensa injusticia que clama al cielo y al que los poderes
públicos no quieren ni piensan en afrontar, y no sólo eso, sino que, en no
pocas ocasiones, viene originada por la pésima administración, y no por
ignorancia, sino por calculada corrupción y perversa conciencia, que hace
desconfiar a los mismos que pudieran tender la mano aunque fuera con el óbolo
de la viuda. 12. Según la OIT -Cerca del 56% do total de los
empleos existentes en los centros urbanos de América Latina están en el
sector informal, que no para de crecer. De cada diez puestos de trabajo que
surgen, sólo dos son absorbidas por el sector formal (trabajadores sin
contrato, autónomos y tercerizados. (Folha de São Paulo 10.7.97) -Según el
último Informe del Banco Mundial, más de mil millones de personas viven por
debajo del umbral absoluto de pobreza, es decir, que sólo disponen de un
dólar por día. La mayor parte de esos pobres se encuentran en el sur de Asia
y en África Negra. -Existen 385 personas o familias en el mundo que, juntas,
poseen una riqueza mayor que las 2.500 millones de personas más pobres del
mundo, o sea, que el 45% de la población mundial. En EEUU, paradigma del
modelo liberal, el 1% de la población posee más del 40% de toda la riqueza
nacional, y esa desigualdad está creciendo. -Los niveles de la distribución
del conocimiento son cuatro veces más desiguales que los que se dan en la
riqueza en el mundo. (Peter Marchetti). -Si no actuamos ya, en los próximos
años las desigualdades serán gigantescas y se convertirán en una bomba de
relojería que estallará en la cara de nuestros hijos (James Wolfensohn,
presidente del Banco Mundial). 13. Estoy seguro de que si ahora pudiéramos dialogar
sobre la situación de nuestro mundo, cada uno de vosotros encontraríais
datos, hechos, realidades y noticias, que podrían ser denunciados hoy por el
Profeta, y que tendrían una semejanza tal con la parábola, que la harían
actualísima. Sin salir de España, tendríamos a Madrid, con el 0,7 % del
presupuesto y en Cataluña con el 40, 7 % y no quiero seguir. Todos los que
son o han sido algo en nuestro pueblo, o casi todos, parecen destinados a
pasar por las manos de la justicia. Se les ha terminado la hora del poder y
han caído o van a caer en manos de los jueces y de fiscales. Se denuncian
nuevas corrupciones cada día, se roba al pueblo, ¿pero oímos que alguien
restituya lo que se le la robado al pueblo? 14. "Tienen a Moisés y a los profetas: que los
escuchen". Para cambiar la situación en que viven sus hermanos, el rico
epulón piensa que hace falta un milagro: que un muerto vaya a verlos. Crudo
realismo de quien conoce la dinámica del dinero, que cierra el corazón humano
a la evidencia de la palabra profética, al dolor y al sufrimiento del pobre,
a la exigencia de justicia, al amor e incluso a la voz de Dios. El dinero
deshumaniza. Me remito a la experiencia de cada uno. Bien lo sabía el profeta
Isaías cuando amenazaba a los ricos que se acostaban en lechos de marfil,
arrellanados en divanes y se daban a la gran vida entre comilonas, música,
vino abundante y perfumes exquisitos, sin dolerse del sufrimiento de los
pobres (Am 6,1a.4-7). Aquellos fingían devoción a Dios y veneración hacia la
ciudad santa y el templo, creyendo de este modo contentar a Dios y quedar
justificados. Pero el verdadero Dios no es amigo de una religión que separa
el culto de la vida, el incienso de la práctica del amor al prójimo. Este
Dios, según el libro del Deuteronomio, comparte suerte con el pobre, el
huérfano, la viuda y el extranjero; con todos aquellos a quienes los
poderosos les han arrebatado el derecho a una vida vivida con dignidad. De
hecho, ha venido un Lázaro resucitado a decirnos que hay cielo y que hay
infierno y los epulones se quedan impasibles. Jesús es el verdadero Lázaro
que ha muerto y ha resucitado y nos lo anuncia. 15. Algunos genios de la humanidad de los que ya
quedan pocos, han dejado sus intuiciones que corroboran la situación, como
los siguientes: -"Yo afirmo que los pobres salvarán al mundo, y que lo
salvarán sin querer, lo salvarán a pesar de ellos mismos, que no pedirán nada
a cambio de ello, sencillamente porque no sabrían el precio del servicio que
han prestado", escribió Georges Bernanos. Y en palabras de Jean Guitton:
-El primer mundo se parece, "a una isla de oro sacudida por todas partes
por las olas de la infelicidad de los otros". -Una gran cuestión social
consiste en saber si la pared de vidrio protegerá eternamente el festín de
los animales maravillosos y si los hombres oscuros que miran ávidamente en la
noche no irán a cogerlos en su acuario y devorarlos" (M. Proust). 16. San Pablo nos exhorta: 1Tm 6:11-16: Pero tú,
hombre de Dios, evita todo esto, practica la honradez, la religiosidad, la
fe, el amor, la paciencia y la dulzura. Mantente firme en el noble combate de
la fe, conquista la vida eterna para la cual has sido llamado y de la cual
has hecho solemne profesión delante de muchos testigos. Te exhorto ante Dios,
que da la vida a todas las cosas, y ante Jesucristo, que dio testimonio de la
verdad ante Poncio Pilato, a que guardes este precepto sin mancha ni culpa
hasta la manifestación de nuestro Señor Jesucristo, que en su momento llevará
a cabo el bienaventurado y único Soberano, el Rey de reyes, el Señor de los
señores, el único que posee la inmortalidad y habita una luz inaccesible, a
quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A él, honor y poder eterno.
Amén. 17. La
parábola del rico epulón no se sugiere por el odio a los ricos o por el deseo
de ocupar su lugar, como tantas denuncias humanas, sino por una preocupación
sincera de su salvación. Dios quiere salvar a los ricos de su riqueza. Todo
se nos ha dicho ya en la palabra. La palabra está ahora resonando en el
secreto de nuestro corazón. Se nos pedirá cuenta de cómo la hemos escuchado,
de cómo la hemos puesto en práctica, porque no basta con decir: "Señor,
Señor"; es necesario cumplir la palabra, que es capaz de construir un
mundo nuevo en el que no haya ni epulones que derrochen a veces lo que roban
a los pobres, ni Lázaros, que se mueran de hambre y de miseria. Los pobres
están en manos de sus hermanos, en manos de la sociedad, al cuidado de la
Iglesia. En los tiempos de los apóstoles, de la Virgen María y de los
primeros creyentes, hubo una invitación a vivir con gran sencillez y a
compartir. El Evangelio nos invita a vivir ahora y siempre una sencillez de
corazón que mueva a una sencillez de vida, escribe Roger de Taizé. El
consumismo empobrece al mundo. 18. Puesto que hemos pecado, pidamos a Dios que nos
trate, y que trate con misericordia a nuestro mundo, y que cambie nuestro
corazón para que estemos dispuestos a dar la vida por nuestros hermanos,
"practicando la fe, el amor, la paciencia, la delicadeza" Timoteo
4,11. JESUS MARTI BALLESTER. |
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JESUS MARTI BALLESTER |
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Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant |