SIMON

JUDAS

 

SANTOS SIMON Y JUDAS

 

Autor: JESUS MARTI BALLESTER

28 DE OCTUBRE

 

ENTRE LOS DOCE APOSTOLES

Simón el Cananeo y Judas Tadeo forman parte de los doce Apóstoles. Juntos aparecen en las listas de los Doce (Mt 10, 4; Mc 3, 18; Lc 6, 15; Hch 1, 13). Poco nos dicen de ellos las páginas sagradas. Simón recibe un calificativo distinto en las cuatro listas: Mateo y Marcos lo llaman "Cananeo", Lucas lo define "Zelota” calificativos que significan lo mismo: el verbo hebreo “gana” significa "celoso, apasionado" y se puede aplicar a Dios, en cuanto que es celoso del pueblo elegido (Ex 20, 5), y a los hombres que tienen celo ardiente por servir al Dios único con plena entrega, como Elías (1 R 19, 10).

SIMÓN

Simón ardía de celo por la religión judía y luchaba con todas sus fuerzas por librar a Israel del yugo extranjero. Algo semejante a Saulo en su celo por las leyes y costumbres de Israel. De temperamento fogoso, ardiente y que deseaba que todos pensaran como él, hasta que el Maestro lo llamó a que le siguiera y, él, dejándolo todo, le siguió incondicionalmente. Para distinguirlo de Simón Pedro le llamarán Simón el Zelotes. Es del Apóstol que menos datos fidedignos conservamos. Simón el Zelotes ha entrado en el camino de la humildad. Su nombre y los rastros de su vida se pierden ya. Seguro que estuvo presente en todos los grandes acontecimientos de nuestra fe. Jesucristo lo amó entrañablemente y siguió la misma suerte que los demás Apóstoles. Estaba presente el día de Pentecostés y quedó lleno del Espíritu Santo. Aquel fuego abrasador le hizo salir por el mundo para predicar a Jesucristo. La tradición dice que recorrió varios países, especialmente Mesopotamia y Persia, donde murió mártir de Jesucristo.

JUDAS

San Judas, era de Caná y pariente del Señor. Se le denomina siempre con el sobrenombre de Tadeo «o no el traidor» para distinguirlo del Iscariote o el traidor. Tadeo significa «el firme», «el valiente», «el esforzado». Como primo de Cristo, le conoce a fondo. Quizá ya vivía con Jesús antes de comenzar el apostolado. En el corazón de Judas arde el fuego apostólico ya antes de ser enviado por el Maestro a predicar el Evangelio y antes de que venga sobre ellos la fuerza del Espíritu Santo en Pentecostés. Esto ya lo hará por medio de ellos cuando sean su brazo largo, y hagan de voz, de pies y manos para llevar el Evangelio a toda criatura. A Judas debemos una de las Cartas canónicas. Él escribe ya contra los primeros herejes a los que hay que atajar: «Hombres impíos -les llama- que cambian la gracia de nuestro Dios en lujuria, y niegan a Jesucristo, desprecian la sujeción y se corrompen». La Carta va dirigida a los que quieren seguir la verdadera fe y esperan a Jesucristo en su venida. San Judas se presenta humildemente en su Carta llamándose «siervo de Jesucristo», tal vez para no distinguirse ante los demás por los lazos de sangre que le unían con el Maestro. La tradición también une a Judas con Simón en su martirio en Persia, según informa San Jerónimo y otros autores antiguos.

 Judas Tadeo, es llamado así por la tradición.  Así lo llaman también Mateo y Marcos (Mt 10, 3; Mc 3, 18), Lucas lo llama "Judas de Santiago" (Lc 6, 16; Hch 1, 13). El sobrenombre de Tadeo, viene del arameo “taddà”, que significa "pecho" y por tanto significaría "magnánimo". También puede ser una abreviatura del griego "Teodoro o Teódoto".

JESUS LLAMA A QUIEN QUIERE

Es muy posible que Simón, si no milita en el movimiento nacionalista de los zelotas, se distinguiera por un celo ardiente por la identidad judía, por Dios, por su pueblo y por la Ley divina. Todo lo contrario de Mateo que, como publicano procedía de un oficio totalmente impuro. Jesús llama a sus discípulos y colaboradores de los más diversos estratos sociales y religiosos, sin exclusiones. A él le interesan las personas, no las categorías sociales o las etiquetas.

LA FRATERNIDAD

Es hermoso que en el grupo de sus seguidores, todos convivían juntos y unánimes, superando las dificultades: Es Jesús mismo el motivo de cohesión, en el que todos se encuentran unidos. Es una lección para nosotros, que tendemos a poner de relieve las diferencias y las contraposiciones, olvidando que en Jesucristo se nos da la fuerza para superar nuestros conflictos.

AHÍ ESTA YA LA IGLESIA

El grupo de los Doce es la prefiguración de la Iglesia, en la que deben encontrar espacio todos los  carismas,  pueblos  y razas, Y todas  las cualidades  humanas, que  encuentran  su armonía y su unidad en la comunión con Jesús.

POR QUE NO TE MANIFIESTAS AL MUNDO

Judas sentirá que aquellas maravillas que les dice a ellos, el Mensaje de salvación que les predica Cristo, no llegue a todos los hombres. Es que Judas tiene un corazón ecuménico y universal. Por ello quiere que el Maestro alargue su misión. San Juan señala una petición que hizo a Jesús durante la última Cena cuando le pregunta: “Señor, ¿qué pasa para que te vayas a manifestar a nosotros y no al mundo?". Es una cuestión de gran actualidad; también nosotros preguntamos al Señor: - ¿Por qué el Resucitado no se ha manifestado en toda su gloria a sus adversarios para mostrar que el vencedor es Dios? ¿Por qué sólo se manifestó a sus discípulos? La respuesta de Jesús es misteriosa y profunda. El Señor dice: "Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y pondremos nuestra morada en él" (Jn 14, 22). Es decir: al Resucitado hay que verlo y percibirlo con el corazón, de manera que Dios pueda poner su morada en nosotros. El Señor no se presenta como una cosa. Él quiere entrar en nuestra vida y por eso su manifestación implica y presupone un corazón abierto. Sólo así vemos al Resucitado.

LA CARTA APOSTOLICA DE JUDAS TADEO

A San Judas se le ha atribuido una carta del Nuevo Testamento, una de las llamadas "católicas" porque no están dirigidas a una Iglesia local concreta, sino a un círculo mucho más amplio de destinatarios. Se dirige "a los que han sido llamados, amados de Dios Padre y guardados para Jesucristo". En ella alerta a los cristianos ante todos los que toman como excusa la gracia de Dios para disculpar sus costumbres depravadas y para desviar a otros hermanos con enseñanzas inaceptables, introduciendo divisiones dentro de la Iglesia "alucinados en sus delirios", es decir, doctrinas e ideas particulares. Los compara con los ángeles caídos que "se han ido por el camino de Caín". Son "nubes sin agua zarandeadas por el viento, árboles de otoño sin frutos, dos veces muertos, arrancados de raíz; son olas salvajes del mar, que echan la espuma de su propia vergüenza, estrellas errantes a quienes está reservada la oscuridad de las tinieblas para siempre.

ADVERTENCIA DE BENEDICTO XVI

En medio de todas las tentaciones, con todas las corrientes de la vida moderna, debemos conservar la identidad de nuestra fe. Ciertamente, es necesario seguir con firme constancia el camino de la indulgencia y el diálogo, que emprendió el concilio Vaticano II. Pero este camino del diálogo, tan necesario, no debe hacernos olvidar el deber de tener siempre presentes y subrayar con la misma fuerza las líneas fundamentales e irrenunciables de nuestra identidad cristiana.

Nuestra identidad de cristianos exige fuerza, claridad y valentía ante las contradicciones del mundo en que vivimos, como nos pide San Judas, no el Iscariote: "Pero vosotros, queridos, edificándoos sobre vuestra santísima fe y orando en el Espíritu Santo, manteneos en la caridad de Dios, aguardando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. La carta se concluye con estas bellísimas palabras:  "Al que es capaz de guardaros inmunes de caída y de presentaros sin tacha ante su gloria con alegría, al Dios único, nuestro Salvador, por medio de Jesucristo, nuestro Señor, gloria, majestad, fuerza y poder antes de todo tiempo, ahora y por todos los siglos. Amén".

 

JESUS MARTI BALLESTER

www.jmarti.ciberia.es

jmartib@planalfa.es

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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